martes, 17 de octubre de 2017

MISCELÁNEA


Dejo pasar las horas en la contemplación de imágenes de un país que me emociona, al que me siento ligada por razones que ignoro, pero que son profundas, arraigadas con fuerza en mi interior desde que era niña.


Solo en una ocasión he estado allí. Fue la semana más intensa que he vivido. Me sentía como en casa. En paz. Alegre. Plena.
Me supo a poco la estancia y siempre deseo regresar. 


Ahora, con ganas de evadirme de las tristezas que imperan últimamente en mi vida, contemplar imágenes de Grecia me calma el corazón.

Pero no todo es tristeza. También existen oasis en el desierto, alegrías que iluminan este tiempo sumido en la niebla.
Hace unos días me puso contenta saber que en el ensayo Impacto narrativo. Ecos de un meteorito, escrito por Consuelo Mengual Bernal y editado por La Fea Burguesía en septiembre de este año, la autora me incluye entre los escritores del área metropolitana de Murcia y dedica a mi persona y a mi obra unas cuantas páginas.
Los criterios de selección han sido, según indica la autora, tener calidad literaria, estar en plena producción, haber obtenido premios de alcance nacional y haber publicado en editoriales nacionales.
Fue toda una sorpresa que aún me alegra cuando la recuerdo. Porque es un orgullo para mí estar ahí, al lado de nombres a los que admiro.


No quiero despedirme sin indicar que hoy, 17 de octubre, mi novela Aroma de vainilla es Kindle Flash, lo que implica que estará a un precio muy reducido por veinticuatro horas solamente.
Para mí esta es la promoción estrella de Amazon, pues alcanza a millones de personas, tanto por la especial visibilidad que le dan en su tienda como por los correos masivos que remiten a un amplio número de suscriptores.
También recuerdo que en Amazon, y durante todo el mes de octubre, están en oferta las versiones digitales de mis otras tres novelas publicadas: La historia de los mil nombres, Diario de una fuga y La gloria venidera.
Avisado queda, aunque he de confesaros que cada vez me cuesta más cacarear estas cosas. Bien quisiera no hacerlo. Incluso pienso… Mejor no continúo por aquí, no es conveniente. Será que estoy en baja forma y todo lo veo gris a la más mínima, será. A ver si pronto hago una escapada, que una tengo prevista con mi marido para noviembre. Seguro que a los dos nos va a sentar de maravilla, que este año aún no hemos tenido vacaciones.